Querido hijo:


Hoy entendí que tú sigues siendo ese niño bueno de siempre.


No eres tú, es el mundo el que intenta cambiarte.


No quiero que cambies para encajar.


Me comprometo a buscarte un espacio donde te celebren por quien eres.


Donde cuiden tu corazón tanto como lo hago yo y donde puedas seguir siendo fiel a lo que te enseñamos en casa.


No estás solo en esto.















Mira hijo, te voy a regalar el acceso a una comunidad donde te van a cuidar y respetar.


Este será tu lugar seguro.